Reflejo

Desperté con la misma extraña sensación ahogando mi mente, la incertidumbre de lo que me espera, cada día era lo mismo, apesumbrado me levanté colocándome frente al espejo. Para mi sorpresa seguía siendo el mismo, eso era desde hace un par de semanas.

—Qué alivio —relajé los hombros y sonreí a mi reflejo, mas él no me devolvió la sonrisa. Cambié la expresión a una más seria, pero él sonrió.

—No, no, esto no debía de pasar.

Retrocedí unos pasos enredando mis manos en mi cabello y tirando de él sin piedad. ¿Por qué sucede esto? Si es mi rostro el que se refleja, no entiendo nada. Lentamente me dejé caer en el suelo y me hice un ovillo abrazando mis rodillas. Ya estaba harto de esto. ¿Por qué no puedo ser yo? ¿Quién se robó mi identidad? Me quedé ahí en la loseta fría por mucho tiempo. La alarma sonó por octava vez, ya era tarde, sería otro día en casa. Muy a mi pesar me levanté, tomé una ducha y desayuné algo ligero. De ahí me senté en mi escritorio y comencé a escribir en mi computadora.

Inicié una historia de criaturas que cambiaban de rostro cuando devoraban a su presa. Se apropiaban de su apariencia, solo su reflejo les mostraba su verdadero yo. Estas criaturas reemplazaban por un tiempo la vida de sus víctimas hasta que les daba hambre de nuevo y volvían a matar. Familias enteras desaparecían cada año y así sería eternamente porque nadie era capaz de ver la verdad.

Esa historia fue inspirada en mi vida, soy un monstruo que cambia de apariencia cada cierto tiempo, pero solo yo puedo verlo. Eso lo vuelve más difícil, pierdo mi identidad y mi reflejo deja de comportarse como yo. A veces soy un niño que vive al lado, otras una chica que me topé en el supermercado, una anciana dueña de la papelería de la esquina o un hombre calvo que guía el tránsito. Cada vez es alguien distinto que me topé alguna vez.

Me pregunto si, como con las criaturas de mi historia que cambian cuando se alimentan, yo dejaré de cambiar si me alimento de la persona en que cambié.

¿Debería intentarlo? Creo que valdría la pena, me dará paz mental. Dejar de ser un monstruo para poder ser yo mismo, aunque eso me condene al infierno.

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