
Ligera, redonda
y resplandeciente.
Antes no era así.
El tiempo, la arena
y el agua salada
me hicieron sangrar.
Cada corte
cicatrizado
valió la pena.
He crecido.
Ahora nada puede pararme.
Mi hogar ya no está.
Mi libertad cambió.
Cada decisión
la tomé yo.
Veo el cielo azul y anhelo el mar.
Toco las nubes y añoro el cascarón
de donde me sacaron.
Soy otra,
pero la que fui
aún vive dentro de mí.