Ser divino

Las olas se rompen con las rocas que yacen abajo en el acantilado; al vislumbrarlas puedo ver mi pasado siendo arrastrado, alejándose de mí. Nadie me encontrará en esta isla. Los nativos me adoptaron como su diosa, quien les traerá suerte y amor. Soy la personificación del bien, del deseo y la esperanza. Me llenan de tesoros como perlas, conchas y caracoles de mar, son lo más hermoso que he visto. Adoro ser apreciada por quien soy. Les muestro mi gratitud bendiciéndolos cada noche con una danza bajo las estrellas, quienes parpadean para mí. El dolor y tormento se fueron de mi vocabulario. A veces me baño en ese mar que me alejó de mi desgracia y le doy la bienvenida a mi nueva vida como un ser celestial.

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